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26 de julio de 2011

Santa Juana de Arco, la joven detrás de la leyenda

Hace poco, durante un curso, un sacerdote comentó que muy a menudo nuestra percepción de los santos es incorrecta. Nos asombramos e interesamos más por sus prodigios y por sus hechos extraordinarios, que ignoramos la verdadera razón por la que alcanzaron la santidad: por la vivencia heroica de las virtudes.
Juana de Arco, una joven francesa que pasó a la historia(y a la leyenda) como la persona más joven en dirigir un ejército, y como una heroína de Francia, fue, antes que nada, una heroína en su propia vida.
Juana de Arco, santa Juana de Arco, ganó con su vida la mejor de las batallas. Peleó el buen combate de la fe, y conquistó la vida eterna. Aprendió a abandonarse en el amor de Dios, y dar testimonio de Él ante los demás.
Más allá de sus hazañas, más allá de sus dones, más allá de lo que la Historia dice de ella... Juana de Arco ante todo fue una joven como nosotros que puso empeño en su vida para acercarse al que ella amaba más: Dios mismo.

25 de julio de 2011

Querido Timoteo... Parte 5

Hoy damos fin a esta serie de artículos(la cuarta parte está aquí). Timoteo era un discípulo de san Pablo, al que el apóstol le escribió dos cartas que se encuentran en la Biblia, y de las cuales podemos sacar verdaderas pistas acerca de cómo puede ser nuestra relación con Dios.
Porque Timoteo tenía algo en común con nosotros: era un joven.

El buen combate de la fe
En la anterior entrega, habíamos visto cómo san Pablo le decía a Timoteo que fuera un buen soldado de Cristo. Sabemos que en esa batalla, hemos de tratar de conquistarnos a nosotros mismos, y de rendirnos ante el amor del Señor. Empero, en nosotros hay una inclinación hacia el pecado, producto de la caída en el Paraíso, que muchas veces hace que erremos y nos alejemos de Dios. Así, hemos de luchar contra esas inclinaciones, contra esas tentaciones que atacan nuestra vida y que amenazan con alejarnos de Dios. Es lo que Pablo llamó "el buen combate de la fe".

20 de julio de 2011

Querido Timoteo... Parte 4

Hace poco habíamos comenzado esta serie de artículos(la tercera parte está aquí). Timoteo era un discípulo de san Pablo, al que el apóstol le escribió dos cartas que se encuentran en la Biblia, y de las cuales podemos sacar verdaderas pistas acerca de cómo puede ser nuestra relación con Dios.
Porque Timoteo tenía algo en común con nosotros: era un joven.

Un buen soldado de Cristo 
Una de las primeras realidades que uno descubre cuando es cristiano, es que estamos en guerra. Mire donde se mire, busque por donde se busque, es inminente: el mundo busca atacar a la Iglesia y al Evangelio. Y pretende que nosotros rechacemos nuestras creencias con las excusas de "respetar derechos" (que no lo son), "tolerar" (cuando no nos toleran) o "ser respetuosos" (cuando somos injuriados continuamente). El Diablo odia a la Iglesia, y por ello tienta a los hombres para que le planten cara al mensaje de Cristo, de mil maneras diferentes. Por eso, ser un fiel servidor de Cristo implica ser, necesariamente, un soldado de Él.

19 de julio de 2011

Querido Timoteo... Parte 3


San Timoteo

Hace poco habíamos comenzado esta serie de artículos(la segunda parte está aquí). Timoteo era un discípulo de san Pablo, al que el apóstol le escribió dos cartas que se encuentran en la Biblia, y de las cuales podemos sacar verdaderas pistas acerca de cómo puede ser nuestra relación con Dios.
Porque Timoteo tenía algo en común con nosotros: era un joven.

Ejemplo para el mundo
Hoy en día, parece que el mundo ha decidido olvidarse de Dios. Vemos cómo se le relativiza, se le minimiza, se le resta importancia. Para muchas personas, Dios es solo un recuerdo de dos o tres veces al año. Las personas creen que están mejor sin Él, que pueden construir sus vidas solas. Pero nada puede realizarse plenamente sin la acción de Dios.
Una vez que nosotros le conozcamos, y nos conozcamos a nosotros mismos, sin lugar a dudas llegaremos a un verdadero enamoramiento con Él. Y a pesar de que existan conflictos, como en toda relación humana, de nosotros dependerá si seguimos adelante en ello o no. Y una vez que le amemos hasta la locura, comenzaremos a hacer eso: locuras, ante los ojos del mundo, que las tratará de ahogar, y colocarlas en la línea de la "normalidad".

Querido Timoteo... Parte 2

Timoteo con su abuela Loide,
según una pintura de Rembrandt
Hace poco habíamos comenzado esta serie de artículos con la primera parte, que está aquí. Timoteo era un discípulo de san Pablo, al que el apóstol le escribió dos cartas que se encuentran en la Biblia, y de las cuales podemos sacar verdaderas pistas acerca de cómo puede ser nuestra relación con Dios. Porque Timoteo tenía algo en común con nosotros: era un joven.





Que no te critiquen por ser joven
Timoteo había sido dejado por Pablo para que organizara las comunidades de su área, lo más probablemente en el cargo de obispo. Pero como sabemos, Timoteo era un muchacho apenas, y por esa razón, muchos de los mayores en la comunidad recelaban de él.
En la primera carta que san Pablo le escribe, el apóstol le deja este mensaje de aliento en ese mundo que, como ahora, consideraba que ser joven es ser un ciudadano de segunda mano.

1 de julio de 2011

Querido Timoteo... Parte 1

San Timoteo(a la derecha) era un discípulo de san Pablo, que éste conoció en sus viajes y de quien quedó tan impresionado por su fe que lo llevó consigo. Tenía un gran conocimiento de la Biblia y de la Tradición, y fue educado en la fe por su abuela Loide y su madre Eunice. La historia cuenta que Pablo lo dejó como obispo en Éfeso, donde convivió con San Juan en la vejez de éste, y murió ya anciano, lapidado por un grupo de paganos a los que trató de predicarles en medio de una procesión.
Lo que nos interesa aquí de Timoteo era su edad. No sabemos cuántos años tenía al ser nombrado como encargado de la iglesia de Éfeso, pero en las dos cartas que San Pablo le escribe(una después de partir a Macedonia, otra cuando estaba cautivo) le menciona como un joven. Por ende, muchas de las páginas que san Pablo le escribiese a quien llamó su "verdadero hijo en la fe" se aplican también a nosotros, como cristianos y seguidores de Cristo.

30 de junio de 2011

Necesitamos Santos...

Necesitamos santos sin velo, ni sotana.
Necesitamos santos con jeans y tennis.
Necesitamos santos que vayan al cine, que escuchen música y caminen con sus amigos.